Modos y modas de la educación

No es nueva esta película-documental. Han debido de pasar más de dos inviernos desde que la vi, me pareció entonces larga y reincidente,  con algunas ideas que creo valiosas pero en absoluto reñidas o incompatibles con muchos aspectos de la docencia tradicional como (me dio la impresión) de alguna manera se intentaba de-mostrar. Es cierto que existen malas prácticas en la dirección y organización de centros o en las formas de trabajar y crear experiencias de los docentes, pero esto no debiera servir de argumentos para poner en duda la funcionalidad y el valor de algunos de los elementos y principios básicos de la educación y el aprendizaje con el que muchos hemos crecido y con los que se siguen educando niños y niñas en todos los países del globo. Eppur si muove…

Nunca sospeché hasta qué punto conceptos como estilos de aprendizajeinteligencias múltiples  o neuroeducación podían ser más cienciología que ciencia, más una religión disfrazada de falsa modernidad que robustos constructos psicológicos aplicados y útiles. Ante tanto relato con tan débil argumento,  nunca me parecieron más necesarios mis buenxs maestrxs con toda su carga de cariño pero también de con-pre(n)sión y exigencia.

Educar con el miedo del que transporta objetos delicados, con cuidado de no molestar, crecer sin  dolor,… Nada tiene que ver la autocomplacencia con la felicidad y nunca la felicidad será un buen objetivo para lograr alumnxs o hijos felices, sino más bien  ciudadanos enfermos de sí mismos.

Tal vez llegados a este punto, en el que “pareciera que la ignorancia se nos haya vuelto glamurosa“, sea buen momento para reivindicar el valor de los contenidos, de los conocimientos, del saber de los docentes y hasta de  la exigencia de esfuerzo o la posibilidad de los suspensos como derrota memorable y consecuencia imprescindible  para el aprendizaje.

Dentro de un escenario de amor incondicional (¡joder, somos sus madres y sus maestros!) quizás necesitemos educar con más sentido común y con menos miedo.

“Modos y modas de la educación” aparece primero en Ideas Poderosas.

Haciendo trampas en la Universidad Internacional de Andalucía

De cuando en cuando se llenan las redes, los programas de radio, los periódicos de buenas palabras y mejores intenciones proclamando la importancia de integrar a las personas mayores de manera activa en la sociedad, de darle el protagonismo que se merecen. Sin embargo, con más frecuencia de la deseable, ese protagonismo se traduce en ser participantes de talleres o de  programas ——––algunos muy interesantes- de ocio, salud, calidad de vida, envejecimiento activo, turismo,…  Aun siendo éstas acciones muy sugerentes y útiles, algunas de ellas incluso imprescindibles, se me antoja algo miope esta manera de entender a este grupo de tan singular “mayoría de edad”.

Se dice que los años vividos, la vida trabajada, los aciertos y los errores,  las alegrías y las penas superadas, que  la experiencia acumulada al fin y al cabo implica una sabiduría y unos conocimientos que merecerían ser compartidos y aprovechados por todos. Pero en pocas ocasiones se gestiona la educación, el emprendimiento o la participación social como si esto fuera algo más que simples palabras.

En muchos de nuestros talleres de Ideas Poderosas hemos conocido a mujeres y hombres mayores (lo que quiera que eso sea) con historias apasionantes que contar, con un ingenio asombroso, con unas habilidades vitales increíbles, con muchas ganas de aprender y de enseñar, con una gran inquietud y un gran compromiso social. Son personas que además de ser simples consumidores de talleres y programas sociales, de ocio salud, turismo,… deberían de ser más a menudo auténticos actores y actrices de la vida pública y ser ellos mismos los organizadores, profesoras, ideadores, movilizadoras de actividades para mujeres y hombres, padres y madres, trabajadores y trabajadoras,  niños y niñas , personas emprendedoras,… Sin duda, todos ganaríamos mucho con ello.

Para nosotros esto es algo más que simple buenismo verbal, en Ideas Poderosas creemos de verdad en ello. Así que cuando nos planteamos participar en la “Aula de la Experiencia, una Universidad sin edad” de la Universidad Internacional de Andalucía pensamos en una propuesta un tanto arriesgada: confundirnos de lleno con ellos para conocerlos a fondo, para que rompan nuestros esquemas, para (re)conocer y (re)encontrar su voces y construir junto con ellos armas, habilidades, estrategias, que les permitan realmente ser actores y actuar y emprender en sus comunidades.

Ya lo decíamos más arriba, nos encanta trabajar en esta universidad sin edad con la UNIA, nos apasiona trabajar con personas que tienen tanto por contar. Así que no podíamos dejar pasar esta oportunidad y no nos ha quedado más remedio que hacer trampas:  hemos organizado un curso que nos permita disfrutar mucho y aprender nosotros tanto o más que las personas que decidan acompañarnos en esta aventura.
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El curso se realizará los lunes y los miércoles en horario de tarde, entre el 27 de abril y el 27 de mayo en la sede de la UNIA de Baeza. El plan de contenidos de este curso es el siguiente.

Bloque 1: Encuentra tu voz (analiza tus talentos y tus valores)

  • Re-construyendo tus valores.
  • Re-descubriendo tus talentos.
  • La pasión y tú: Trabajando desde la verdad.

Bloque 2: Construye un escenario para generar (auto)confianza .

  • Aprendiendo a escuchar.
  • Aprendiendo a delegar.
  • Mirando con perspectiva.
  • Sincronizando con tu interlocutor.
  • Más  allá del mensaje, comunicando desde las ideas.

Bloque 3: Prepárate para la acción.

  • Aceptando y actuando con las emociones.
  • Reconociendo valores y fijando metas.
  • Generando compromisos.
  • Aprendiendo a preguntar.
  • Aprendiendo a sugerir.
  • Avanzando desde el riesgo: el prototipo como unidad básica de acción.

Para más información sobre el curso y las formas de inscripción (10 €) puedes hacerlo desde este enlace. También puedes contactar con nosotros a través de nuestras redes sociales o del correo electrónico imagina@ideaspoderosas.com

“Haciendo trampas en la Universidad Internacional de Andalucía” aparece primero en el blog de Ideas Poderosas

Laboratorios de experiencias

¿En qué se diferencia el aprendizaje tradicional (en formato presencial) del e-learnig? Radicalmente en nada. Me explico: apelando a las cuestiones básicas, podemos afirmar que los principios del aprendizaje online vs presencial, o del trabajo colaborativo presencial vs en red son idénticos. Los comportamientos de personas aprendiendo o trabajando en unas u otras condiciones están gobernados exactamente por los mismos principios. Y aunque la topografía y la forma de algunas conductas de las personas implicadas (docentes, tutores, alumnado, compañeros de trabajo,…) o de los estímulos y condiciones bajo las que se trabaja o se produce el aprendizaje en las modalidades presencial/online puedan ser distintas, funcionalmente son equivalentes.

Un par de ejemplos. Los principios de la aerodinámica o de la biomecáncia son los mismos para ti que para Usain Bolt, aunque él haga los 100 metros en 9,58 y tú no. La ley de la gravedad es la misma para un adolescente que entra a casa con prisas como elefante en cacharrería a recoger su último olvido que para el que abre la puerta y anda casi sin tocar el suelo a las 3 de la mañana intentando ser invisible a los oídos de sus padres después de 5 horas de botellón. Los hilos de la gravedad son universales, por muy distintas que sean las formas de andar y moverse.

Las diferencias entre el aprendizaje presencial y el online, entre el trabajo colaborativo cara a cara y en red no son profundas, es una diferencia de detalles (que no es poco). A veces pienso que tal vez escribimos demasiado desde un nivel teórico, reificando conceptos ya inventados, creando teorías que nos empeñamos en vestir como científicas, ideando nuevos nombres para viejas cosas, dándole un toque de modernidad y tratando de vestir de etiqueta el sentido común. Quizás escribimos demasiado sobre/desde estos aspectos profundos – no aportando mucho realmente nuevo a la práctica real- y demasiado poco sobre/desde los detalles.

2No desdeño, ni critico ni considero inútil muchos de estos artículos y conversaciones, pero creo que necesitamos ocuparnos y conversar más desde los matices, sobre lo concreto, sobre los cómos y los porqués, y bajar más a menudo al nivel de la experiencia que se puede tocar y copiar y probar y mejorar. Y ser generosos con todo ello. Es ahí donde encontraremos muchas respuestas. Y muchas teorías.

Tenemos que dejar de hacer siempre lo mismo y experimentar. Y para ello imagino que debe ser importante tener claro nuestro propósito, formularnos las preguntas adecuadas -preguntas que sirvan para algo más que coleccionar certezas y demostrar(nos) que estamos en lo cierto- y experimentar

Experimentar de manera intencionada y estratégica, es decir introducir cambios en alguno(s) de los factores sobre los que tenemos control. Podemos por ejemplo, probar con actividades o dinámicas totalmente nuevas, o modificando tan sólo un pequeño aspecto de una actividad o del contexto formativo/laboral (por ejemplo reduciendo la duración de las reuniones de equipo, o la de los vídeos que tendrán que ver nuestros alumnos en casa, o cambiando el tipo de evaluación que venimos utilizando, etc.) mientras el resto de variables las mantenemos estables, y a partir de ahí observar lo que ocurre, medir, interpretar y sacar conclusiones que podamos probar e introducir a la dinámica de nuestro trabajo.

Tenemos la oportunidad de transformar nuestros talleres, nuestras clases o los grupos de trabajo que coordinamos en laboratorios de experiencias y hacer de ello una buena fuente de aprendizaje e innovación. Y tenemos la oportunidad de contar y compartir nuestra práctica para hacerla más grande, de ser generosos no sólo con las teorías que explican nuestra mirada y justifican lo que hacemos, también ser generosos conversando sobre la manera en que trabajamos, conversando sobre nuestras buenas prácticas o nuestros errores memorables.

Ser generosos y mirar para ser mirados, no sólo para esconder lo que hacemos.

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La imagen es de una pintura de Santiago Ydañez

De videoclubs e imposturas

Josman (#dMudanza) from enimaxes.com on Vimeo.

A veces siento que la red es en gran medida una clínica de cirugía plástica, que no es más que un laberinto de espejos en el que elegimos mirarnos sólo en aquellos que mejor imagen nos devuelven de nosotros mismos, que es sobre todo un juego de egos, un lugar donde la motivación pasa en demasiadas ocasiones por mirarse el ombligo, por la ceguera y el autoengaño, donde decir y hacer pretenden ser una misma cosa, donde se habla de humildad para demostrar lo humildes que somos, donde las imprescindibles (con)versaciones cada vez son más escasas y se transforman en un juego de ecos o en simple impostura.

Estoy seguro de que estas impresiones personales retratan más mi mundo en red y mis caminos en ella que a lo que quiera que sea la red en sí, no puede ser de otra manera. De cualquier forma, estando así las mis cosas, los cómos y porqués me parecen un privilegio. En un  mundo atascado en vivir rápidamente, en el que basta con mostrar el resultado, o incluso maquillarlo, o incluso fingirlo, en un mundo tan real como el virtual en el que el relato a veces sólo sirve para crear un acto de fe, pero no describe ni explica; en un contexto donde las palabras más allá del sonido no conservan su significado, detenerse a narrar, documentar y compartir el proceso de un proyecto y su resultado último, las maneras personales de mirar, los trucos, las decisiones, las debilidades o los valores propios, es sin duda alguna un acto de coraje  por parte del que lo escribe y un lujo para el que lo lee.

Por otro lado reconocer y reiterar que  “Por supuesto, cualquier otra persona podría haberlo hecho de otra manera” es, además de un buen juego narrativo, un reto, un guiño y un reconocimiento de las propias limitaciones y de todos los caminos que quedarían por explorar.  

Si además te gusta el cine desde dentro del cine, el corto y el post de Iago te pueden interesar más aún. Yo no soy ningún letrado en estas lides, me gusta mucho ver algunas películas, cortos y documentales, pero no me apasionan -por ignorancia- las zonas de blancos, la temperatura de color o las posibilidades de los etalonados.

Sin duda he disfrutado mucho el corto Josman (#dMudanza) y me ha hecho re-vivir y re-sentir con sorprendente facilidad imágenes, olores, conversaciones y sensaciones que están pegados a mi historia y que hacía mucho tiempo que no recordaba.

Pero “Cómos y porqués habla de muchas más cosas. “Cómos y porqués” es una de las experiencias más extrañas, por infrecuente, que últimamente he visto entre los blogs de aficionados y profesionales de las redes que sigo. Esta entrada es un singular ejercicio didáctico, un acto de generosidad que poca gente está dispuesta a hacer. Como escribiera Fernando Savater al hablar de el valor de educar, “cobardes o recelosos abstenerse”.

Cosas de la educación

Jack-Vettriano-The-Singing-Butler-HD

Aunque tengamos algoritmos y complicados modelos matemáticos que nos permiten predecir el tiempo y mirar desde nuestro smartphone las horas de sol, la velocidad del viento o la probabilidad de lluvia, los iconos, los porcentajes o los datos que aparecen en nuestras pantallas no son más que herramientas pero no son el frío, ni la nieve, ni el calor, ni el sudor.

Quien quiera entender lo que es andar calado hasta los huesos, caminar perdido con las nubes al cuello o empapado en sudor  tendrá que hacer algo más que mirar su pantalla de retina 5K. Al otro lado de la puerta hay una sola pre-visión exacta y acertada, pero mil sensaciones, mil  necesidades y muchas de experiencias diferentes.

De la misma manera, más allá de  claros análisis de expertos, más allá de encendidos debates entre los que defienden con la misma seguridad una postura y su contraria, o más allá de argumentos ciertos  y previsiones sobre las cosas de la escuela y la educación, existen miles de experiencias distintas, de triunfos y derrotas diversas, insospechadas maneras diferentes de sentir todo lo que expertos, políticos y  especialistas escriben y se empeñan en predecir.

Cambiar el foco de atención desde la pantalla al aire libre, desde las palabras de los especilaistas a la vida real de las personas, a las experiencias de los propios estudiantes, padres y docentes se nos antoja imprescindible si queremos de verdad conocer  y diseñar una aprendizaje desde y hacia las personas, una educación que de verdad encaje con el entorno y con  las vidas de nuestros hijos y con lo que quiera que pueda ser su futuro, y no con nuestras teorías tan exactas y ciertas o con nuestro pasado.

Quizás no debiera de ser tan difícil, tal vez se trate en gran parte de dejar de mirarse el ombligo, salir a sentir el frío o el calor, mirar a la gente a la cara y escuchar.

Nosotros le hemos preguntado a estudiantes, padres y maestros sobre internet y  las redes sociales, sobre cómo las utilizan y  sobre su opinión acerca de los deberes para casa. Ya tenemos algunas respuestas, iremos compartiendo en futuras entradas las nuevas que nos vayan llegando.

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La imagen es el cuadro “The Singing Butler“, de Jack Vettriano

Dejar el cuerpo en casa (3Ps vs ABP)

Voy leyendo en los blogs de compañeros del curso sus actividades en relación a las ventajas e inconvenientes del ABP frente a las que presenta una metodología propia de las 3Ps. Como quiera que entre unas y otros recogen muchos y buenos datos, ideas y opiniones, y ya que pocas novedades podría yo aportar, me he tomado la libertad de modificar la forma de la actividad según se pedía y he creado un post en mi blog personal a partir de las primeras sensaciones que me ha causado este mooc y de las lecturas y vídeos que he visto hasta el momento. Se incluyen hipervículos a ejemplos de actividades y prácticas propias del ABP y algunos vídeos que de alguna manera se relacioan con todo esto.  Aquí va el inicio de el post:

“Me sobraron más de 4/5 partes de mi cuerpo. Podría haberme quedado en casa de cabeza para abajo cada mañana. Al menos al 80% de mis profesores era la única parte de mí que le interesaba. Y ya puesto a afinar, podría haber dejado la parte de mi cerebro que tuviera algo que ver con tomar decisiones, con inventar o imaginar.  Supongo que debían estar poseídos por esa monomanía de transformar a sus alumnxs en enciclopedias de pasta dura, en contenedores de fechas, títulos, nombres, teorías, definiciones. Tal vez sufrían algún tipo de ceguera selectiva que no les permitía ver niños y niñas con piernas para correr, manos para crear, cabezas para inventar, experiencias y emociones para crecer y cambiar el mundo. Lo importante era Retener y Repetir, una y otra vez, R que R.”

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